Los seres humanos (la mayoría) somos egoístas, masoquistas e inconformes, es por estos sentimientos que se nos hace tan difícil entender que Dios todo lo que ha creado lo ha hecho con un ciclo, un tiempo que siempre llega a su fin.
Vemos un ser querido en cama sufriendo, agonizando y cuando llega el momento de irse, todos empezamos a llorar y a reprochar a el primero que se nos atraviesa y por lo general ese alguien es Dios.
Es cierto que en el mundo no pasa nada sin el consentimiento de Dios, pero también estoy muy segura que Dios no permite que una sola hoja se mueva del suelo sin tener deparado para ella cosas mejores y si la hoja tiene que pasar por lava para estar bien, por allí la hace pasar, el problema viene en el que no sabemos interpretar esas acciones y por eso condenamos y juzgamos sin analizar bien las cosas y sin antes preguntar, no ¿por qué? si no ¿para qué?.
Cuando cosas como el cáncer, atacan a personas valiosas y buenas pensamos que Dios es malo por hacer esas cosas, pero yo creo en los ángeles y sé que Dios los manda con una misión especial a la tierra y ese tipo de enfermedades ayudan a que por medio de ese ser se purifiquen muchos de los pecados de la gente que permanece cerca a esta persona.
Por eso juzga y cuestiona menos a Dios que es un ser misericordioso y cuando la muerte toque tu puerta no llores ni atormentes al difunto, piensa si eso no era tal vez lo mejor que le pudiese haber sucedido, evitando problemas y mucho dolor, festeja por que ahora esta DESCANSANDO EN PAZ en un mundo maravilloso muy diferente a el que vivimos.
"A la muerte nadie la detiene, al dolor lo detiene la aceptación y el amor que si es fuerte ayuda a salir adelante."